Dos romances de guerra

•05/06/2009 • Dejar un comentario

Cartel de Parrilla para la Junta Delegada de Defensa de Madrid - Delegación de Propaganda y Prensa (1937)

Cartel de Parrilla para la Junta Delegada de Defensa de Madrid - Delegación de Propaganda y Prensa (1937)

A la actividad poética de nuestro abuelo, el escritor y periodista republicano Luis Hernández Alfonso (1901-1979), pertenecen con toda seguridad dos romances publicados originalmente en el Romancero General de la Guerra de España (Ediciones Españolas, Madrid-Valencia 1937) e incluidos en la reciente antología de la hispanista canadiense Maryse Bertrand de Muñoz titulada Romances populares y anónimos de la Guerra de España (Calambur, Madrid 2006).

Firmados con sus iniciales «L. H. A.», que habitualmente empleaba como alternativa a su firma entera o a seudónimos como «El Doctor Hache» o LHAISUL, llevan el sello inconfundible de su genuina inspiración poética, labrada en moldes clásicos y fiel al mismo tiempo, en la forma poética concreta del romance —una de sus preferidas—, a la mejor musa popular castellana. Son como dos gritos que el poeta —que también lucha, y no sólo con la pluma— lanza a un soldado y a un campesino en medio de la contienda. Éstos son sus títulos y sus respectivos textos: Soldado, carne del pueblo y Ven, hermano campesino.

El bonito cartel alusivo procede de la colección de carteles de la Guerra Civil de la página amiga El Canto del Búho.

De bienes y tristezas

•18/05/2009 • 7 comentarios

—Quien tiene hijos, se complace con sus hijos; quien tiene ganado, se complace con su ganado. Las propiedades son la complacencia del hombre; sin propiedades, la complacencia no existe— dijo un devata.

—Quien tiene hijos, se entristece por los hijos, quien tiene ganado, se entristece por el ganado. Las propiedades son las tristezas del hombre; sin propiedades, la tristeza no existe— respondió el Buda.

Siddharta Gautama

Defensa del idioma (9)

•16/05/2009 • Dejar un comentario

Con la incorporación de las últimas cuatro letras (U, V, Y y Z), ya puede consultarse en la red en su integridad el Glosario de voces en desuso, primera parte de la obra inédita de Luis Hernández Alfonso que lleva por título Defensa del idioma.

La mayor de todas las felicidades

•26/04/2009 • Dejar un comentario

Ferdinand Hodler, «Primavera» (1901)

Ferdinand Hodler, «Primavera» (1901)

«La felicitat, però, no solament existeix a la terra, sinó que sovint es troben estones que en són plenes, com d’un mineral rar; només cal saber cercar-lo. La majoria dels homes són fets de tal faisó, i els encarregats de conduirlos els menen tan malament, en forma tan inhumana, que, d’aquell tresor, se’n perden cada dia quantitats enormes. L’home hi passa a frec, i fins de vegades el trepitja, però ni el veu. I és que la felicitat no consisteix pas en quelcom que algún pugui donar-nos, sinó en una troballa que nosaltres mateixos hem de saber fer, individualment, solitàriament, sense que hi valgui l’ajuda d’altri. És un tresor interior, ocult al fons de cadascú, no una mina que cal anar cercant enfora. Per això mai no hi ha agut, ni hi haurà, felicitats col.lectives, com les que eternament prometen a la humanitat que les va somniant els explotadors i els il.lusos: hi ha tan sols paròdies y al.lucinacions multitudinàries. La felicitat autèntica és sempre personal i intransferible, com les més altes valors humanes; i la més gran de totes les felicitats, la més profunda, és la de l’amor assolit, la de dos egoistes solitaris que la descobreixen i realitzen fonent-se en un de sol. És, per dir-ho d’un cop, un equilibri perfecte, per bé que inestable, damunt el present pur, sense el més lleu aliatge de passat o d’avenir».

Gaziel
Tots el camins duen a Roma – Memóries
(II part, XVII capítol)

El evangelio de la Bien Plantada

•31/03/2009 • 2 comentarios
Ramón Casas (1866-1932), «Teresa Mestre de Baladía»

Ramón Casas (1866-1932), «Teresa Mestre de Baladía»

«Que cadascú desvetlli i cultivi el que hi ha d’angèlic dins ell, això és, el ritme pur i la suprema unitat de la vida; allò que declarat vol dir: l’elegància. Aconsellaren els romàntics darrers: Fes de la teva pròpia vida com un poema. La Ben Plantada aconsella més tost: Fes la teva pròpia vida como l’elegant demostració d’un teorema matemàtic. Desenrotllant fermament aquest propòsit en l’essencial, no us facin por els accidents; i àdhuc podeu complaureus graciosament en les corbes petites. Si vigileu, amb espavilada consciència, el normal desenrotllament de la vostra conducta, totes les desviacions momentànies es fondran, en suma, dins una llarga rectitud. Sòcrates podia freqüentar, sense màcula en la seva alba túnica de filòsof, la companyia dels retòrics, de les heteres i dels llibertins. Així el meus amics podran passar per aules y redaccions i àdhuc per teatres i rambles i àdhuc, si tan baix volen arribar, per tavernes i lustres, sense perdre l’essencial elegància del seu viure, sense enterboliment de la seva serenitat, perquè duran arreu una mateixa primacia dels valors de contemplació, una ironia rica en indulgències, i una mateixa majestat i els mateixos seny i mesura. Però tu, dilecte, et reservaràs més, en memòria i signe d’haver sentit directament el meu parlar. Tu has d’ésser exemple de calma i no et tornaràs infidel al sentit de la proporció. Veig com el teu rostre ha esdevingut tranquil, mentre jo parlava, i com els plors s’han evaporat. Així et vull, i solament a preu d’aquesta contenció podràs anunciar la meva paraula. Vés, doncs, i instrueix-ne les gents, batejant-les noucentistes en nom de la Teresa. Jo, en el teu caminar pel món, no t’abandonaré pas. Invisible, aniré seguint una a una les teves petjades. Si en disturbi o en dubte et veus, o perill, invoca’m, i prest algun senyal sabrà revelarte la meva oculta assistència i confort. Jo conec les teves febleses com tu has conegut les meves forces. Adéu, Xènius, i rep ara per a tots els teus viatges i empreses la meva benedicció».

Eugeni d’Ors
La Ben Plantada
(III part, VIII capítol)


Otra lesión teatral

•29/03/2009 • 7 comentarios

Aún no repuestos del «¡Ves al teatro!» que glosábamos hace unos días, nos llega en el correo, procedente esta vez del madrileño Teatro La Abadía, una tarjeta en la que se anuncia la actual representación en él, a cargo de la compañía «La Reina de la Nit», de la opereta La corte de Faraón. Pues lean ustedes lo que le acontece en ella, según Xavier Albertí y Lluïsa Cunillé, responsables del espectáculo, al pobre Putifar:

corte-faraon1

Tras conocer esta nueva lesión infringida al amante del teatro, alguien dirá, con sensación de alivio no exenta de retintín, que esta vez el dislate llega de un teatro de Madrid. Ciertamente es así: pero adivinen ustedes de dónde proceden compañía y responsables del espectáculo, y dígannos si la cosa no empieza ya a resultar, más que chocante, indicativa del desconocimiento que del español va extendiéndose incluso en el otrora ilustrado mundo cultural catalán. Sin perjuicio, eso sí, de que actores, directores y compañías teatrales de Cataluña vivan bastante más  de sus trabajos en el resto de España —y señaladamente en Madrid— que de los que realizan en su tierra de origen. De lo cual —dicho sea sin ambages, pues no nos duelen prendas a la hora de admitir la habitual gran valía y acendrada profesionalidad de los hombres y mujeres de teatro catalanes— salimos  sin duda alguna beneficiados los españoles en general y los madrileños en particular; un poco menos beneficiada, por lo que parece, sale, sin embargo, nuestra maltratadísima lengua.

Defensa del idioma (8)

•27/03/2009 • Dejar un comentario

Ya están a disposición de nuestros lectores tres nuevas letras del Glosario de voces en desuso, primera parte de la obra inédita de Luis Hernández Alfonso que lleva por título Defensa del idioma: la R, la S y la T.

¡Ves al teatro! (y 2)

•27/03/2009 • 7 comentarios

La entidad catalana responsable del lamentable anuncio que denunciábamos ayer no tardó gaire en responder a nuestro correo con otro, que a fuer de justos transcribimos seguidamente:

«Buenas tardes,

Lamentamos la incorporación errónea del texto del que hace referencia en su correo.
Le informamos que
(sic) la versión inicial es en catalán (lengua oficial vehicular y habitual en Catalunya (sic)). A partir de esa versión se hace una traducción automática, lo que al final da un resultado que a veces no se ajusta a la realidad conceptual. A partir de ahora rectificaremos la frase y revisaremos y comprobaremos con más esmero las traducciones automáticas.
Agradecemos sinceramente su aportación.

Cordialmente,

Telentrada.com»

Dejando caritativamente a un lado el incorrecto «informamos que», tan habitual a uno u otro lado del Ebro; el retintín de la puntualización entre paréntesis (para que nos enteremos si aún no lo sabíamos), así como el dislate que supone escribir «Catalunya» en un texto redactado en español, como metiéndose a mandar en lengua ajena (imaginemos qué sucedería si el resto de España presionara para que los catalanes renunciaran a escribir el nombre de este país nación estado —de esta entelequia borbónica, vamos— en la forma totalmente legítima en su lengua, que no es otra que Espanya), lo cierto es que, por lo menos, la entidad ha recogido velas, lo que siempre es de agradecer en tierra/s tan poco favorable/s a la autocrítica como ésta/s.

Si quisiéramos hilar más fino, diríamos a los responsables del magacín de Telentrada:

1º) que causa extrañeza que unos catalanes, y como tales bilingües, tengan que recurrir a la traducción automática para traducir al español las pocas decenas de palabras que constituyen su magacín;

2º) que si, como codiciado fruto de la ilustrada política lingüística vigente en Cataluña, a sus redactores se les hace ya cuesta arriba trasladar a una lengua exótica como el español, claramente minoritaria en el mundo entero, lo ideado y escrito en catalán, por lo que se ven obligados a recurrir a la traducción automática (l’altra costa una mica més!), se tomen por lo menos la molestia de revisar el producto de ésta, lo que no les llevará más de unos pocos minutos.

Por nuestra parte, damos por resuelta la cuestión y nos consideramos satisfechos en nuestra defensa del buen uso de nuestra  —hasta ahora— «lengua oficial vehicular y habitual». Sólo nos queda una duda: el correo que nos han enviado, ¿ha sido fruto de traducción automática? O mejor dicho, ¿lo han ideado y redactado en catalán y vertido posteriormente al español? En este caso, ¿se habrá ajustado a la «realidad conceptual»? ¡Ves tú a saber!

¡Ves al teatro! (1)

•26/03/2009 • 4 comentarios

Nos hemos tenido que frotar los ojos varias veces, esta mañana, y no sólo por lo poco que habíamos dormido (anoche fuimos a ver la excelente Una comedia española, de Yasmina Reza, magistralmente interpretada en el Valle-Inclán, seguida de una agradable cena en La Buca del Lobo), al leer en nuestro correo el magazine 321 de Telentrada de Caixa Catalunya, que lucía el siguiente encabezamiento:

¡Ves al teatro a mitad de precio!

Recibidos X

news@telentrada.com

para rennichi

mostrar detalles 23:17 (8 horas antes)
Responder

TEL-ENTRADA Magazine 902 10 12 12 telentrada.com CAIXA CATALUNYA

Num 321.


Jueves 26 de marzo 2009

¡Ves al teatro! Un vulgarismo atroz, un error craso con el que una entidad de la seriedad y solvencia de Caixa Catalunya nos invita a participar en actividades culturales como el teatro, la música y el cine. No hemos podido evitar manifestar nuestro estupor a esa entidad mediante un correo. A ver si nos contestan y qué nos contestan. Estamos dispuestos a todo: desde recibir excusas y ver subsanado el disparate… hasta que nos aseguren que se trata de la genial ocurrencia de un creativo para fomentar la cultura entre los jóvenes iletrados (expresión ésta —dicho sea de paso— que en España va siendo ya casi una hendíadis).

Sea como fuere, lo cierto es que, con meteduras de pata como ésta, algunos catalanes van a acabar dando razón a quienes opinan que el español es objeto de acoso y derribo en la siempre hermosa y antaño culta tierra de Verdaguer y Maragall.

Un iglú protector

•25/03/2009 • 4 comentarios

Volvía ayer Rosa Montero, en un soberbio artículo en la contraportada de «El País», a emocionarnos con sus consideraciones sobre lo que es y debe ser la vida de pareja. En su día, ya nos llamó la atención otro artículo suyo, titulado Los lobos en invierno, que glosamos en estas mismas páginas. De este último texto,  transcribimos las siguientes frases, que más nos han impresionado y con las que —huelga decirlo— estamos —o mejor dicho, está nuestra experiencia— totalmente de acuerdo:

«Está claro por qué llega uno a una historia amorosa: por necesidad de afecto, por soledad animal, por urgencia genética. Pero después hay que quedarse. Para mantener una pareja, como es obvio, no hay que aguantarlo todo; pero desde luego siempre es necesario aguantar bastante. Tal vez por eso ahora haya tantas separaciones: porque nos flaquea la tenacidad. ¿Y por qué se queda uno? Puedes darte razones y hablar de los hijos, por ejemplo, pero en realidad esa perseverancia es un misterio. Y así van pasando los años y los enfados, los encuentros y los desencuentros, y de pronto un día descubres que habéis creado un espacio, un modesto y cálido refugio para dos, un iglú protector en el mar de los hielos».

El texto completo del artículo, aquí: Quedarse.