Arturo Soria y su Ciudad Lineal (2)

Pensamientos de Arturo Soria y Mata, contenidos en Arturo Soria y la Ciudad Lineal (Ediciones de la Revista de Occidente, Madrid 196 8)

Sobre su época: «Tratar hoy de crear cosas nuevas, de emplear capitales en obras de pública utilidad, de contribuir al bienestar general, de trabajar honradamente y de no solicitar destinos, es ir contra corriente, y el que tal pretendiera es un utopista, digno de ser castigado por el atrevimiento inaudito de haber querido ser útil a su país» (pág. 86).

Sobre España: «…este país clásico del expedienteo interminable, de las dificultades de todo género y del atraso tradicional» (pág. 94).

Refiriéndose a su curiosa obra científica Contribución al origen poliédrico de las especies, confiesa: «Durante dos meses, quitando minutos al trabajo del día, al sueño y al descanso, he llevado a cabo esta labor, procurando para mi espíritu la felicidad de dejar al morir algo más de lo que hallé al nacer» (pág. 104). El epitafio de un sabio, apuntamos.

Su proyecto (¡en 1882!) de lo que sería el Metro de Madrid… más de treinta años después, lo cree «práctico, posible, de realización inmediata, si lo que llamamos administración no fuera el obstáculo más grave a todo progreso» (pág. 106).

Propugna, en un país tan proclive (siempre) a la rebeldía como poco adicto (entonces) a la higiene, «la revolución por el agua frente a la revolución por el fuego». Hermoso lema.

Resultan sumamente actuales sus motivados denuestos contra la especulación inmobiliaria: «El inmenso trabajo que supone el crecimiento de una ciudad, aprovecha en primer término a los que en su calidad de terratenientes no contribuyen a la labor común […]. Hora es ya de que cese este, a nuestro juicio, absurdo económico, este parasitismo inconsciente, esta lotería sin riesgo, esta sopa boba a domicilio, a menos que el zángano sea un tipo lógico de todas las especies animales sociales» (pág. 111).

Y bajando más al detalle en su cruzada contra la especulación indica: «Las servidumbres perpetuas establecidas sobre los terrenos de la Ciudad Lineal pondrán un obstáculo a la monopolización de la propiedad territorial urbana en manos de algunos individuos que le dan un valor ficticio y la hacen subir de precio de una manera escandalosa. Ellas evitarán que se reproduzcan los azotes engendrados por la especulación a ultranza de que son víctimas la clase media y la clase obrera de nuestras grandes capitales…» (pág. 142).

Y terminamos, sólo por hoy, este breve florilegio de textos de Arturo Soria y Mata con la siguiente lapidaria pregunta, que proponemos figure en letras de oro en el Salón de Plenos de la Casa de la Villa: «Dada una idea útil, ¿cuánto tarda en comprenderla y apoyarla un alcalde madrileño?» (pág. 112). Sin comentarios.

Una respuesta para “Arturo Soria y su Ciudad Lineal (2)”

  1. El jardín cerrado » Blog Archive » Prieto y la especulación Dice:

    [...] Hace unos meses, en el segundo de los tres textos que aquí publicamos con pensamientos de Arturo Soria y Mata, el insigne autor de la Ciudad Lineal hablaba sin pelos en la lengua del juicio que le merecía la actividad de la especulación inmobiliaria y sus protagonistas. [...]

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