Adiós a otra zona verde, y nuevo atentado contra la estética

Vivir en Madrid es morir antes de tiempo por los sofocos a los que la iniciativa municipal y la privada de consuno nos propinan un día sí y otro también. Y nuestra bitácora corre el peligro de transformarse en una especie de Sinfonía de los adioses, naturalmente sin la belleza de la homónima composición de Haydn.

Es el precioso edificio neogótico de la Fundación Santamarca uno de los hitos arquitectónicos del madrileño distrito de Chamartín. Realización del afamado arquitecto Manuel Ortiz de Villajos, autor también del Monasterio de las Maravillas en Príncipe de Vergara y de San Andrés de los Flamencos en Claudio Coello, ocupa una prominencia del terreno que proporciona a su mole un hermoso efecto escenográfico, acentuado por el hecho providencial de contar (hasta hoy) con un gran jardín en su parte delantera y con el precioso Parque de Berlín en su lado oeste, mientras que su crujía de levante domina los hotelitos de la recoleta Colonia de la Prosperidad, milagrosamente sobrevivida a munícipes corruptos y a voraces propietarios y constructores.

Obra de la magnánima condesa, segunda de su título, que dio éste no sólo a la institución, sino a toda la zona, y que aunó a su labor caritativa una acertada actividad de coleccionismo artístico heredada de su padre (seis de los goyas de la Fundación están actualmente expuestos en la Real Academia de San Fernando), el imponente cuadrilátero, escoltado por cuatro torreones de esquina y cuya fachada principal, la que da al Norte, alberga un cuerpo central sobresaliente, profusamente decorado, que marca el eje de la capilla, lleva desde 1927 caracterizando el paisaje de esta zona del nordeste de Madrid, entonces rural y residencial a partes iguales. Durante la Guerra Civil sus amplias y luminosas salas acogieron un hospital de sangre para los heridos del frente de la Sierra.

Pues mal: hacía tiempo que un cartel publicitario, erigido en la esquina del jardín entre las calles de Marcenado y de Ramón y Cajal (en el extremo derecho de la foto), nos hacía temer lo peor. En él una inmobiliaria —cáncer de este país—, publicitaba un moderno bloque de pisos en patente disonancia con el señero edificio. Esta mañana, durante nuestro paseo matinal, hemos visto derribados seis o siete tramos de la añosa tapia de ladrillo de la Fundación, y a un grupo de obreros (suponemos que la mayoría sin equipos de seguridad ni papeles, pero ése es otro cantar igualmente lastimoso) cavando las zanjas para los cimientos del futuro adefesio. Adiós, pues, a un área verde que no por ser de disfrute privado dejaba de alegrar la vista, tonificar los pulmones y mejorar la vida a los vecinos. Y malvenido un horroroso pegote (con toda seguridad el primero de una larga serie hasta acabar con la zona verde) que sofocará la poesía vertical de las afiladas cúspides y la horizontal armonía -casi escurialense- de las amplias fachadas, perforadas por picudas ventanas, del antiguo y señero Colegio y Asilo de Santamarca.

~ por eldoctorhache en 28/09/2006.

14 comentarios to “Adiós a otra zona verde, y nuevo atentado contra la estética”

  1. ¡Debería estar regulado esto! No estoy enterada al respecto, ni tuve el placer de ver esta construcción, pero hay edificaciones que por su estilo y antigüedad son protegidas por el gobierno, ¿ésto no aplica? Me uno a tu indignación y añoranza.

  2. Querida amiga: Si habláramos de protección estatal (o regional o local) en España, no acabaría nunca el lamento. El edificio existe, subsiste y esperamos que durante muchos años; pero lo van a desvirtuar con lo que van a edificar delante. Gracias por tu solidaridad y comprensión.

  3. Hola Pablo,
    A tenor de tu comentario acerca del futuro del “precioso edificio neogótico de la Fundación Santamarca, uno de los hitos arquitectónicos del madrileño distrito de Chamartín”, de Ortiz de Villajos (no lo sabía), el tramo de tapia derribado ha sido repuesto , aunque las vallas colocadas durante la ejecución de la obra aún siguen en su sitio.
    Por otra parte, el cartel que publicitaba pisos de lujo -algo que me inquietaba cada vez que lo veía- hace tiempo que desapareció. Quizá se tratase de un simple anuncio de valla publicitaria referido a cualquier otro punto de la ciudad.
    Sin embargo, hace unos días han colocado un discreto cartel que hace mención a una residencia de ancianos, lo que parece más afín a la filosofía de asilo que define a la Fundación y además recoge un viejo proyecto congelado en 2002 (ver información de El País en el siguiente enlace: http://www.elpais.com/articulo/madrid/Arzobispado/aplaza/decision/crear/geriatrico/publico/terrenos/fundacion/Chamartin/elpepuespmad/20020801elpmad_4/Tes). Tal vez construyan un edificio nuevo delante del Colegio.
    Ya se verá en qué acaba todo ésto.

  4. Hola, Enrique. ¡Curiosamente, yo también me inquietaba cada vez que veía ese cartel. Pero creo que tenia buenas razones por sospechar que el edificio se proyectaba allí, pues si te fijabas en la parte derecha del cartel, la perspectiva era prácticamente la misma de la calle Marcenado: una calle en cuesta, con árboles a ambos lados y la famosa tapia a la derecha.
    He visto de lejos el nuevo cartel al que te refieres, y me proponía ir a ver lo que ponía uno de estos días.
    A la luz de lo que dices, así como del artículo de “El País”, todo parece indicar que los tiros van por ahí. Eso sí, el espléndido edificio de la Fundación ya está hermosamente rehabilitado (falta le hacía, por lo menos por fuera).
    Es de esperar que, si se llega a construir la residencia, sea por lo menos respetando plenamente el señero edificio de la Fundación con su estilo y volumen, sin taparlo ni desentonando de él. Como bien dices, veremos en qué acaba. La inquietud sigue.
    Muchas gracias por tu documentado comentario. Da gusto no estar solos en estas lides; ayuda, por lo menos, a atemperar el fracaso al que casi siempre se ven abocadas. Un saludo muy cordial.

  5. Estoy totalmente de acuerdo con usted. Yo llevo en el colegio Santamarca desde los 5 años, y ahora tengo 16. He vivido muchos cambios en este colegio, pero lo que van a hacer ahora nunca me lo habia imaginado. Segun tengo entendido ya a sido aprobada la venta de eso terreno (lo que familiarmente conocemos los alumnos como la huerta) para la construccion de un geriátrico. No comprendo como han podido aceptar que construyan en ese terreno. A los niños pequeños les llevan alli a jugar, a recoger flores, a que se distraigan un rato, porque yo e estado muchas veces y puedo decir que es una zona maravillosa en la que los niños disfrutan mucho. En ese terreno se encuentra un parque, unas pista de baloncesto, una piscina, unos comederos… actualmente es desuso y un poco estropeados. Ese terreno tiene su historia, por hay han pasado centenares de niños con la ilusion de divertirse, no me puedo creer que con todo lo vivido alli quieran mirar a un lado y vender ese terreno, desde mi punto de vista es incomprensible. La culpa no la tienen las pobres monjas sino el arzobispado que es el que manda sobre estos asuntos, no tienen suficiente con lo que tienen que recurren a quitarle a inocentes niños su zonda de diversion, su zona de recreo.

  6. Muchas gracias por un comentario tan autorizado como éste por la frecuentación de ese espacio. Todo ello no hace más que confirmar el absurdo “ordeno y mando” vigente en el mundo eclesiástico católico, lo que no impide a esa estructura pretender dar lecciones de democracia y ética a propios y extraños. Si además, como es el caso, se goza del favor de las autoridades municipales y llegado el caso regionales para hacer y deshacer al propio antojo sin respeto alguno por la ciudad, su historia y estética y sus habitantes.
    Volviendo más de cerca al tema que nos ocupa, es una pena auténtica que se perpetre tamaña barbaridad, aun cuando envuelta en motivaciones caritativas. Creo que la Iglesia madrileña no carece en Madrid de amplios espacios alternativos para ubicar sus obras asistenciales sin quitarles una zona verde a los niños (por más señas o inri, nunca mejor dicho, de escuela católica) y una bonita perspectiva a los vecinos.
    Gracias de nuevo por su amable intervención.

  7. yo soy una antigua alumna de ese colegio desde 1960 al 1970, tengo muy buen recuerdo de él, por dentro es muy bonito y esta muy bien conservado, es muy señorial, ha tenido muchas modificaciones para adaptaciones nuevas, y no seria necesario que estropeasen el entorno de los jardines, podian dedicarlo a granja de animales pequeños y dar opción a otros colegios para visitarlo como hacen cuando se van tres dias fuera a ver otras granjas como actividad, seria una forma de sacar dinero sin tener que vender esos terrenos, hay sitio tanto para animales como para agricultura, no se como está ahora el asunto he llegado a estos comentarios porque buscaba una foto del colegio para enseñarla a mis compañeras de trabajo, ójala que todo se haya solucionado porque hace unos años que no paso por alli, no sé si estará ocupado al cien por cien, con la enseñanza, o tendrá espacio para otras actividades relacionadas con lo mismo.

  8. Gracias por su comentario, tan autorizado por venir de una antigua alumna del colegio. Todo parece parado por el momento, aunque, al estar la huerta en cuesta, desde el arranque de Víctor de la Serna se puede apreciar que siguen apilados contra la valla de Marcenado, que en su día se derribó parcialmente y se volvió a reconstruir, varios materiales y aperos de construcción. Creo que el cartel de la residencia sigue también en su sitio. Desde luego, coincido con usted en que la granja sería una buena alternativa educativa para ése y otros colegios y una forma de perpetuar la zona verde y de garantizar el respeto al soberbio edificio neogótico. Si tanto empeño tiene el arzobispado en construir una residencia de ancianos (loable fin), ¿por qué no cede una mínima parte de su inmenso complejo que —noticia de estos días— la generosidad del alcalde «falso progre» —como acertadamente lo llama nuestro colega Inthesity— les ha regalado alrededor de San Francisco el Grande?
    Gracias de nuevo por su comentario y un saludo muy cordial.

  9. Soy una antigua alumna del colegio estuve desde 1977 hasta 1984, después estuve en otros colegios, entonces no tenía ni bup ni cou.
    Con mucha diferencia es del único que guardo gratos recuerdos, tanto es así que 16 años después me casé en la capilla del colegio. Fue una maravilla de boda, ver a mis profesoras que se acordaban todavía de mi y de mis hermanas.
    Me ha dolido mucho saber lo que pretenden hacer. Es el colegio mas bonito que he visto jamás.
    Gracias por defenderlo.

  10. Estimada Isabel: Ante todo, disculpe por el retraso en responder a su comentario, pero tuve que ausentarme de Madrid. Entiendo perfectamente su apreciación (pocos colegios, en verdad, pueden lucir un aspecto tan bonito y majestuoso), y su comprensible zozobra ante posibles alteraciones que puedan afectarle. Esperemos que, por una vez, prevalezca el sentido común, aun cuando no es precisamente planta que prospere mucho en estas latitudes… municipales. Gracias por su valioso testimonio al respecto.

  11. Hola. Deciros que lo que se va a hacer en el parque del colegio es una residencia de ancianos. Lo ha cedico la Fundación (en donde están el Obispado, la Comunidad de Madrid, el Ayuntamiento, etc.) a cambio de dinero para arreglar el edificio, tanto externa como internamente. Creo que el tema funciona por cesión durante un número de años y luego revierte a la Fundación. Aunque aseguran que la nueva construcción no afectará a la visión del edificio original, me temo un efecto “Torre de Valencia”, en el que un nuevo edificio desvirtuará la visión del edificio original.

  12. Gracias por su comentario, tan documentado y de primera mano. A parte el cercenamiento del jardín, no cabe duda que por muy modestas que sean las proporciones del nuevo edificio, alterará en alguna medida la visión del espléndido edificio original. Claro que en un día en el que nos enteramos que nos quitan la estatua de Felipe III de la Plaza Mayor en aras de una estúpida restitución al lugar original (en realidad sospecho que para poder por fin “disfrutar” de la plaza para espectáculos un día sí y otro también sin el engorro de la estatua, siempre por medio), hasta lo de Santamarca parece relativizarse (pero no). Vivir en Madrid —como tantas otras actividades en España— es morir.
    Gracias de nuevo y un saludo muy cordial.

  13. Tambien yo conozco este colegio,lo que van a construir es una
    residencia de ancianos privada,logicamente elevaran 3 o 4 alturas
    por lo que una parte del colegio no se verá,pero en la Fundacion
    esta el Obispado,Ayuntamiento y muchas mas gente.
    Esta la donación del edificio fue dada por la Marquesa de SantaMarca,que incluiso esta enterrada en la iglesia del colegio
    para que el edificio e instalaciones siempre fueran para dar educación a los ñiños,¿Que tiene que ver una residencia de ancianos en todo esto y ademas privada?.
    En los terrenos que hay en la parte trasera,se pueden hacer muchas
    cosas,una granja de animales domesticos,plantar arboles,flores
    un huerto,se puede hacer algo sumamante didactico para que otros
    colegios con sus alumnos vayan a verlo y como es logico cobrar una
    entrada por esta alli y poder mantenerlo.
    Hacer visitas guiadas por las zonas nobles del edificio,por que son una preciosidad,hay magnificos cuadros,muebles,tapices,esculturas,vidrieras.
    Hay zonas que estan sin ser utilizadas,muchas estancias que podrian ser utiles para celebrar reuniones,cine para niños los
    fines de semana.
    Solo es que la Fundacion tuviera un poco de interes para no especular con los terrenos como lo que quieren hacer.
    Pero todo esto sera como siempre,”caer en saco roto”

  14. Muchísimas gracias por tan cumplida y directa información, que, por desgracia, confirma nuestras sospechas y temores.
    Un saludo muy cordial y agradecido.

Escribe un comentario