Nostalgia, casualidad e ironía del barrio de Pozas


Queremos señalar hoy una página que describe y nos descubre lo que fue el pequeño y recoleto barrio de Pozas, que durante más de un siglo existió en el ángulo noroeste del Madrid decimonónico hasta que la piqueta del desarrollismo especulativo (o de la especulación desarrollista, como guste el inteligente lector) que con tanta fruición empuñaron los nefastos alcaldes franquistas acabara con él en 1971 -tras heroica defensa por parte de un ilustre morador, el dramaturgo Lauro Olmo- para sustituirlo con un espantoso centro comercial. Desaparecía así un trazado viario simétrico y homogéneo formado por varios edificios decimonónicos, levantados por el filantrópico industrial que dio su apellido al barrio para dar vivienda digna a obreros y menestrales que malvivían hacinados en las típicas pero insanas corralas del centro. Dicho conjunto constituía un auténtico pueblo con mercado propio, situado en una plaza arbolada en el mismo centro del barrio.

Si fue sólo fugaz, por motivos de edad, el recuerdo visual que de dicho barrio queda en nuestra retina, el familiar, que sólo precisa de palabras sabiamente dichas y celosamente recogidas, aún permanece vivo y lozano. O más bien los recuerdos familiares, pues son dos, procedentes respectivamente de nuestra familia materna y paterna.
En la más larga de las calles del barrio de Pozas, el pasaje de Valdecilla, y más concretamente en su número 2, existió una imprenta de vocación republicana en la que, amén de obras de famosos escritores del siglo XX español, se publicó a partir de 1928 un periódico fundado y dirigido por nuestro abuelo materno: El Presidencialista, órgano de la Juventud Republicana Presidencialista de España. Casualidad: la sección de Librería de los grandes almacenes que ocupan el área del antiguo barrio está ubicada en lo que fue el taller de la antigua imprenta. Sin duda un genius loci ha propiciado esta subsistencia, que encontramos, desde luego, harto simbólica.
Precisamente por aquellos años, un bisabuelo nuestro por línea paterna, nacido en tierras sanabresas, cochero y dueño él mismo de una flotilla de simones (coches madrileños de punto y de tracción animal, precursores del taxi), tenía en ese mismo barrio su encierro, en el que prácticamente vivía y dormía. Nuestro padre y nieto suyo aún recuerda cómo su abuelo, al aparecer en Madrid los primeros automóviles, vaticinó solemnemente que ese nuevo tipo de vehículo no podría competir con la fuerza de los caballos en remontar las temibles cuestas tan frecuentes en la Villa y Corte. Ironía: nuestro bisabuelo acabó sus días, ya en los años cincuenta, siendo guarda de un garaje en la calle de Hermosilla… en el que se encerraban precisamente taxis.
Y es que sólo la impermanencia permanece.

Qué historia mas bonita.
Muy buena forma de rememorar, juntando, varios niveles de la historia. Tiene su dificultad. A ver cuando vemos un libro publicado con todas estas historias. Y bueno, ahora a leer que hace tiempo que no he podio pasarme por aquí. Saludos
Sonia: Me alegro de que te gustara. Gracias por tu comentario.
Cuahtlácatl: Sin pretenderlo, ha salido así. Ya es “pequeña” la historia de un barrio, y aún más lo es lo de una familia. Pero también es verdad lo que escribió un historiador con mayúsculas, el gran Fustel de Coulanges: “Sólo hay verdad en el detalle”. Gracias por tu aprecio, tan cualificado por venir de un historiador. ¡Quién sabe si un día se hará realidad ese libro! No es que no abriguemos el deseo, todo lo contrario. Por ahora, por lo menos, según vienen al caso, quedan por aquí unos retazos de vida. Gracias por seguir leyendo.
Un saludo muy cordial a ambos.
Cuando dé una vuelta por esta zona, en futuro cercano, me acordaré de esa causalidad. Me encantan estas fotos, testigos de aquellos años.
Saludos.
Si se da la ocasión, podremos hacer juntos ese viaje hacia atrás. Aunque la gente nos tome por locos, pues sólo queda el contorno del barrio en el de los grandes almacenes y el hotel anexo. Será un placer. Un saludo desde España.
Un gran post. Iba a meter yo en mi blog un post sobre el mismo tema, pero me parece que lo que voy a hacer va a ser poner un enlace a este. Por cierto, me imagino que las fotos del barrio las tomaría alguien de tu familia. ¿Puedo poner alguna de estas fotos en mi blog, junto con un enlace a este post?
enhorabuena por el blog!
No. Ahora me doy cuenta que las fotos son las de la pagina de geocities. Tendré que poner en mi blog un enlace a las dos. A esta y a aquella.
Me gusta mucho la seccion de Madrid de este blog.
Juan: Muchas gracias por tu aprecio del artículo y de esta bitácora en su sección Madrid. También la tuya resulta muy interesante, y la seguiré con gusto. Un saludo muy cordial, mientras tanto.
Me gustaría que alguien me contara lo que sepa de la construcción de ese barrio
Si quieres profundizar en la historia del barrio de Pozas quiza te interese, si estás en Madrid, ir a la biblioteca del Museo de la Ciudad, en Príncipe de Vergara. Está llena de libros sobre urbanismo y arquitectura madrileños. Yo voy con cierta frecuencia, y encuentro cosas interesantísimas.
[...] Con la escasa información que se encuentra en la red del barrio de Pozas confecciono este breve apunte. Tomo nota también de las reflexiones del Dr. Pablo Hache. [...]
Documento visual del Barrio de Pozas de Madrid « Urban Idade dijo esto en 20/03/2008 a 6:47
EN EL Nº 44 DE LA CALLE DE LA PRINCESA HABIA UNA BODEGA LLAMADA ¨VINICOLA MADRID¨ QUE REGENTABAN MIS PADRES Y EN EL CHAFLAN DEL EDIFICIO HACIENDO ESQUINA CON LA C/ RONDA DEL CONDE DUQUE (HOY SERRANO JOVER) ESTABA EL BAR ESPAÑA. TAMBIEN ME ACUERDO DE LA TABERNA ¨LAS CUATRO PUERTAS ¨DEL COLEGIO SAN VICENTE DIRIGIDO POR D. TOMÁS CANO, ETC.ETC.
PERDON MI NOMBRE ES ÁNGEL SÁNCHEZ
Gracias por su testimonio, Ángel, tan ligado a ese barrio entrañable que tantos madrileños llevaremos siempre en el corazón, hayamos o no vivido en él, y mucho más en casos como los de usted.
Un saludo muy cordial.
Hola , soy Satur Fernández , vivia en pasaje de Valdecilla nº 14 y propietario del negocio familiar de la Taberna las cuatro Puertas. Un recuerdo nostálgico de nuestro querido barrio , aunque con algunos errores , quizás achacables al tiempo o a mi memoria. Saludos a todos
Estimado Satur: Gracias por su comentario. Ignoramos a qué errores se refiere; suponemos quiere decir que los hay en la página que citamos y a la que enlazamos, pues lo que traemos aquí sobre el barrio de Pozas (la dirección de la imprenta y el encierro de los simones de mi bisabuelo está documentado.
Sería interesante que aportara nuevos datos por su conocimiento tan directo. Un saludo muy cordial y agradecido.