Por una señora que maté…

Resulta que «El País» de hoy trae en su última página un desayuno con la escritora de novelas policiacas Anne Perry, de paso por la XXI Semana Negra de Gijón para promocionar, como suele decirse con horrísono vocablo, la traducción española de dos de sus obras.

Resulta que, como era de esperar, una vez «hablado de su libro», como Umbral dixit, al entrevistador Abel Grau no le queda más remedio que preguntarle por el asesinato que la afamada escritora cometió a sus 15 años, junto con una amiga, en la persona de la madre de ésta.

Resulta que, escandalizada por la previsible pregunta, la nueva sucesora de Agatha Christie exclama: «Todos tenemos cosas que nos gustaría que nunca hubieran sucedido».

Toma, claro. Menuda perogrullada. Pero no todos, señora, hemos matado —y a  golpes— a la madre de nuestra mejor amiga. La equiparación ofende.

~ por eldoctorhache en 24/07/2008.

12 comentarios to “Por una señora que maté…”

  1. Menos mal Dr.H que es una verdad como un templo que no todos hemos matado a la madre nuestr@ mejor amigo, aunque a veces ganas no faltaran. Pero como dice una canción de la estimada y desaparecida a día de hoy Mari Trini “quien a los quince años no dejó su cuerpo abrazar”.
    http://www.youtube.com/watch?v=jihDwhaKf5o
    Sin matar ¿acaso no es cierto lo que dice? Todos, yo el primero, hay cosas en mi vida que me gustaria que nunca hubieran sucedido y conste que no he matado a nadie, ” a Dios pongo por testigo”.
    Por cierto, la película que se basó en el caso era realmente buena. Palabrita del Niños Jesús.

  2. ¡Uy, qué pronto habéis terminado de comer! Bromas aparte, creo haber dejado sentado que es verdad de la fetén que todos, y más con nuestros años, tenemos cosas que lamentamos haber hecho, o dejado de hacer, que para el caso es lo mismo. Pero por lo que no paso es porque la señora de marras equipare su asesinato a golpes —incido en tan macabro detalle: no se trata de un homicidio fortuito, ni de un trágico accidente— con esas faltas de hecho o de omisión que justamente todos nos reprochamos. Hay una diferencia cualitativa demasiado evidente.
    Muy bueno, como humor negro, lo de la canción de la tristemente fallecida Mari Trini.
    Y respecto a la película me fío de ti. cinematólogo de cámara. Como comprenderás, por el tema difícil será que yo la haya visto.
    Un besote y hasta muy pronto.

  3. La verdad si hemos terminado de comer temprano, ese conejo al ajillo tan rico que nos sobró del otro día, y eso que no era a mesa puesta, je je, je.
    No resto un ápice a lo atroz del acto, no se puede hacer, pero como dice el título de tu post, por “un perro que maté, mataperros me llamaron”. Al margen de todo ya sabes mi afición esa que tengo de hacer de abogado del Diablo, la carne es débil. Pero también sabes que una vez digo “S’acabat” es forever. Y para finalizar por mi parte que cada uno es como es y tiene su opinión, ni mejor ni peor si no todo lo contrario. Otro besote y hasta muy pronto en casa.

  4. Concuerdo totalmente. El título lo concebí con su miaja de retranca, imaginándome a la señora quejosa de que le echen en cara semejante… fruslería.
    Hasta muy pronto, pues. Un besote, maco.

  5. ¿Sabes,Pablo? Lo único que realmente no entiendo de esta historia es la respuesta de Anne Perry,eso de que :”Todos tenemos cosas que nos gustaría que nunca hubieran sucedido”.Partiendo de antemano de que la inconsecuencia es consustancial a la condición humana;aún así ,opto sin reservas por la máxima:”A lo hecho,pecho”.Si quieres,mucho menos profunda,pero desde luego más ajustada a la realidad.El resto,según mi opinión,sólo puede obedecer al poso más soterrado de la mendacidad esquiva,la misma que subyace en el interior de cada cual.No digo nunca que sea,para todos, en idéntico porcentaje.Eso sí,estoy contigo.Como existir,existen comparaciones que pueden resultar odiosas.

    Un fuerte abrazo,

    Carlota.

  6. Desde luego creo haber entendido su interpretación de la respuesta de Anne Perry, junto con su preferencia por la conocida máxima española. Hay, en efecto, una necesidad consustancial (un “ananke” griego) en la muerte, cuya irreversibilidad es, por así decirlo y en el fondo, el máximo grado de certeza y verdad. En ese fardo de verdad, si queremos así llamarlo, me basaba para decir lo mismo: que es necesario, por inevitable e insoslayable, cargar con ese particular peso. Hubo un antes y un después, y entre ellos la cesura sin dimensiones (sólo laderas, aquí y allá) de la muerte, en este caso provocada, planificada y cruelmente ejecutada. A partir de ese momento y de ese hecho, no hay vuelta atrás. Es un parteaguas sin dimensión. «A lo hecho, pecho» también significará, apunto yo, en este caso concreto, pecho como metáfora de la voluntad que acepta lo que no puede por menos de aceptar, pues forma ya parte, para ese pequeño siempre que es la corta existencia humana, de uno mismo.
    Sé que mi “recomentario” ha salido muy críptico; tal vez en mejor ocasión sepa y pueda concretar más y clarificarlo.
    Gracias de nuevo y un fuerte abrazo.

    Pablo

    Pablo

  7. Estimado Dr. H;

    Hay que ver también la cuna de quien viene el comentario; al ser anglosajona está enmarcada en la cultura de la “irresponsabilidad” de los actos propios; es decir, la justificación inmisericorde de los errores propios como hechos ineludibles por consecuencia de factores externos a uno, es decir, mate a mi mamá por que no me abrazaba, le disparé a mis amigos del colegio por que mi padre me pegaba de niño, uso drogas por que nadie me entiende y así para adelante, espero que la idea quede clara; y todo ello justificado y macerado por las mas rídiculas teorias psicológicas que justifican todos y cada uno de esos desatinos.

    Lo peor, es que luego de eso y justificado el “pecado” se hacen millonarios explotando los mismos.

    Nos leemos.

  8. En efecto es así, Peregrino, como rotunda y certeramente lo expresas. Lo malo es que, con la complicidad de la mundialización, se trata de una actitud que se extiende como una mancha de aceite en todo país y cultura, también —ocioso es decirlo— porque resulta extraordinariamente cómoda. Si a eso se le suma el enriquecimiento añadido, el resultado es, como mínimo, repulsivo.
    Gracias por tan valioso comentario. Un saludo muy cordial.

  9. Bueno, ella por lo menos manifiesta el deseo que nunca hubiera o hubiese ocurrido, sin embargo cuanto en las mismas circunstancias no manifiestan ese sentimiento y se lucran y enriquicen a base de contar sus barbaridades y miles de personas los vitorean cono héroes… Karadzic verbigratia?? y toda la panda de filofascistas serbios a su servicio. Otros como el real o imaginario san Pablo, presente en la lapidaciòn de Esteban y luego “toma gerona” todo un señor apóstol y estatuas y cuadros por doquier, pero ese también se arrepintió o no? Vamos que ….

  10. Algo es algo, en efecto, Sombras… Respecto a Karadzic no sé hasta qué punto se habrá lucrado contando sus barbaridades; que las cometiera, es cierto; pero dudo mucho que las haya ido contando por ahí, aunque al final, por suerte, lo hayan cogido pese a tanto disimulo. Respecto a San Pablo, es de suponer que se arrepintiera de perseguir discípulos de Jesús… hasta el punto, según sesudos autores con los que no nos atrevemos a discrepar, de ser en cierto sentido (o en todos) el verdadero artífice del “invento”.
    Gracias por tan inesperada aportación.

  11. En cuanto a nuestro genocida, como la señora Perry, deberá pasar algún tiempo, dáselo y las tendrás. Y claro a Pablo, que era lo que tenía intención de transmitir nadie le reprocha su participación en esa lapidación, y otros actos contra los primeros cristianos como bien sabemos usted y yo, pero ya sabemos que unos “cardan la lana y otros se llevan la fama” Tal vez el fallo es haber matado solo a una, si en vez de eso hubiera seguido….

  12. Es sabido, en efecto, aunque no por ello deje de ser más condenable, que suele “rendir” más el delito a gran escala.

Escribe un comentario