Otra lesión teatral

Aún no repuestos del «¡Ves al teatro!» que glosábamos hace unos días, nos llega en el correo, procedente esta vez del madrileño Teatro La Abadía, una tarjeta en la que se anuncia la actual representación en él, a cargo de la compañía «La Reina de la Nit», de la opereta La corte de Faraón. Pues lean ustedes lo que le acontece en ella, según Xavier Albertí y Lluïsa Cunillé, responsables del espectáculo, al pobre Putifar:

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Tras conocer esta nueva lesión infringida al amante del teatro, alguien dirá, con sensación de alivio no exenta de retintín, que esta vez el dislate llega de un teatro de Madrid. Ciertamente es así: pero adivinen ustedes de dónde proceden compañía y responsables del espectáculo, y dígannos si la cosa no empieza ya a resultar, más que chocante, indicativa del desconocimiento que del español va extendiéndose incluso en el otrora ilustrado mundo cultural catalán. Sin perjuicio, eso sí, de que actores, directores y compañías teatrales de Cataluña vivan bastante más  de sus trabajos en el resto de España —y señaladamente en Madrid— que de los que realizan en su tierra de origen. De lo cual —dicho sea sin ambages, pues no nos duelen prendas a la hora de admitir la habitual gran valía y acendrada profesionalidad de los hombres y mujeres de teatro catalanes— salimos  sin duda alguna beneficiados los españoles en general y los madrileños en particular; un poco menos beneficiada, por lo que parece, sale, sin embargo, nuestra maltratadísima lengua.

~ por eldoctorhache en 29/03/2009.

7 comentarios to “Otra lesión teatral”

  1. Efectivamente Dr-. Hache la compañía viene desde Cataluña y como dice, y bien, disfrutamos de su buen hacer. Pero, puesto en contacto con el Teatro de la Abadía, reconcen que el que ha infligido una herida al lenguaje son ellos mismos, y no la compañía teatral, puesto que son ellos los reponsables de la redacción de la publicidad. Si sirve para algo hay queda. Besos

  2. «Aquesta vegada» queda a salvo, pues, el honor de Cataluña… Bromas aparte, ayer tarde tuvieron, como sabe, la delicadeza de contestar, y como es de justicia consignaremos aquí, en cuanto podamos, su disculpa, bastante más creíble y menos alambicada, por cierto, que la de Telentrada.
    Gracias una vez más y muchos besos.

  3. Al día siguiente de nuestra carta a los responsables del teatro La Abadía, recibimos la siguiente amable comunicación de don José Luis Collado, su jefe de prensa, que agradecemos y con la que nos damos por enteramente satisfechos:
    «Estimado Señor,

    Desde el teatro de La Abadía agradecemos sinceramente su aportación como espectador y atento seguidor de nuestros soportes de comunicación.
    Lamentamos profundamente la errata relativa al texto sobre ‘La corte del faraón’, acertadamente señalada por usted, y que inexplicablemente, a pesar de los diferentes filtros en departamentos como este mismo y otros, ha llegado hasta el papel.
    La única explicación, que desde luego no pretende ser una excusa, es la premura a la que a veces nos obligan los propios mecanismos de la comunicación.
    En todo caso, reiteramos nuestras disculpas y nuestro agradecimiento por su interés y le animamos a que nos haga llegar cualquier otro posible fallo en cualquier material comunicativo de esta casa.

    Atentamente».

  4. Por cierto… aunque ya llego tarde a este post… Casi más terrible es que metiesen la pata hasta el fondo con el propio título de la obra. No es “La corte del faraón”, sino “La corte de Faraón”. Faraón es uno de los personajes de la trama y desde que se estrenó esta opereta el error ha sido repetido en innumerables ocasiones.

  5. Estimado Enrique: Nunca es tarde para ningún post de esta bitácora, y más bien soy yo quien, a mi pesar, respondo tarde a su acertada observación. Tiene toda la razón: es Faraón sin artículo, al igual que en el Génesis —de donde, como es sabido, está tomado el asunto— se habla siempre de Faraón como si de un nombre propio se tratara, sin especificar de cuál se trataba. Gracias por la señalación del error, que francamente se nos había escapado.
    Reciba un saludo muy cordial.

  6. Bueno que casí todo el mundo ignora su verdadero título debe ser una verdad como un templo. Sin ir más lejos, hoy mismo en la sección de cultura y espectáculos de los diarios ABC y El mundo aparecía de esa manera escrito en su sección de (in)cultura y espectáculos con motivo de los próximos veranos de la Villa. Atroz ¿no?

  7. Atroz, desde luego. Porque todo parece indicar que la propia producción y dirección de la puesta en escena han titulado así la obra, y los periódicos se han limitado a reproducir el falso título. La cultura está, definitivamente, por los suelos, y precisamente por obra, en gran medida, de quienes creen que la defienden y fomentan.
    Gracias por tu comentario, Sombras.

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