La perfección de las cosas
Febrero 27, 2008Ya hemos tenido ocasión de citar en esta bitácora la prestigiosa revista valenciana «Estudios», de inspiración anarquista y naturista, a propósito de los tres artículos que en ella publicara en 1936 nuestro abuelo materno, el periodista, escritor y traductor Luis Hernández Alfonso.
La editorial Faximil ha tenido la espléndida iniciativa de poner al alcance de todos, en soporte digital, la colección completa de tan benemérita publicación entre los años 1928 y 1937, que puede adquirirse en la Librería de El Sueño Igualitario. Espléndidamente decorada por Renau (artista actualmente objeto, por cierto, de una completa exposición en el madrileño Cuartel del Conde-Duque) y Monleón, en sus páginas colaboró lo más granado y moderno del pensamiento higienista y humanista de la época alrededor de figuras como Abad de Santillán, Roberto Remartínez, Félix Martí o el médico rural Isaac Puente, inteligente e incansable divulgador de los preceptos sanitarios más avanzados, fusilado por los sublevados a poco de iniciarse la Guerra.
Excusado decir el interés con que estamos ojeando sus páginas y encontrando en cada número varios motivos de interés. En una de sus amenas Gacetillas, que llevan la firma de «Julio Barco» (el granadino Antonio García Birlán), correspondiente al número 67 (marzo de 1929), hemos encontrado, por ejemplo, una cita de Fray Luis de León que no conocíamos y que nos ha sorprendido gratamente:
Consiste la perfección de las cosas en que cada uno de nosotros sea un mundo perfecto, para que por esta manera, estando todos en mí y yo en todos los otros, y teniendo yo su ser de todos ellos y todos y cada uno de ellos el ser mío, se abrace y eslabone toda aquesta máquina del universo y se reduzca a unidad la muchedumbre de sus diferencias, y quedando no mezcladas se mezclen, y permaneciendo muchas no lo sean; y para que extendiéndose y como desplegándose delante los ojos la variedad y diversidad, venza y reine y ponga su silla la unidad sobre todo.
Habrá que pensar que, incluso fuera de la mística contemporánea propiamente dicha, unitiva por definición y necesidad, había en aquella Castilla, en el corazón y en la mente de maestros preclaros como Fray Luis, un barrunto siquiera de la realidad que doctrinas orientales como el budismo y el taoísmo ponen en el centro de su sistema de creencias.
Publicado por eldoctorhache






