«No hagas muchas pragmáticas» (2)
Julio 27, 2007Pensábamos proseguir en el presente artículo las reflexiones que ya iniciamos a partir del texto cervantino sobre las «pragmáticas» en un artículo anterior, cuando el azar quiso que, al día siguiente de publicar éste, alguien con harta más autoridad que nosotros en campo jurídico, el abogado José María Ruiz Soroa, publicara en las páginas de opinión del diario «El País» un interesante artículo, significativamente titulado El derecho como placebo, en el que aborda con rigor de jurista precisamente la misma cuestión que vamos tratando con nuestro humilde enfoque de ciudadanos legos en Derecho.
Como todo el contenido del artículo es, a nuestro juicio, valiosísimo, y habida cuenta de que el periódico en que se publicó no permite el acceso al texto íntegro, nos hemos permitido reproducirlo en un archivo en formato pdf que encontrarán nuestros lectores en el correspondiente cajón de archivos ubicado en el margen derecho de esta bitácora. Permítasenos ahora entresacar sólo dos párrafos en apoyo de nuestras tesis acerca de la proliferación legislativa de la que somos atónitos testigos y sufridas víctimas.
El populismo es especialmente acusado en el terreno del Derecho Penal. Aquí se ha abandonado toda reserva, toda cautela y, también hay que decirlo, toda ideología, de forma que no hay cuestión desagradable que no pueda abordarse y tratarse mediante el Código Penal. Se trata sólo de tipificar como delito más y más conductas que se perciben vagamente como molestas o inadecuadas, exacerbar las sanciones, proclamar la «tolerancia cero» con el villano de turno, considerar como auténticos enemigos del género humano a categorías enteras de personas, borrosamente definidas.
Ya al final de su escrito, Ruiz Soroa aporta un testimonio clásico contrario a la proliferación indiscriminada de leyes, testimonio que viene así a añadirse al cervantino y al oriental taoísta a los que hacíamos referencia:
Los griegos consideraban como índice de degeneración de una politeya el crecimiento desmesurado de su acervo de normas y leyes. «Se gobiernan bien aquellos que se atienen a leyes establecidas de un modo sencillo, no los que prevén en las leyes todos los casos posibles, para provecho de los sicofantes», decía Éforo, según recoge Estrabón. En nuestras modernas sociedades, donde la complejidad normativa es consustancial, este aviso podría sin embargo aplicarse todavía: cuantas más leyes, menos y peor Derecho; cuanto más placebo populista, menos conciencia ciudadana.
«Para provecho de los sicofantes»: el último inciso del historiador Éforo aporta un elemento nuevo a este complejo entramado de consecuencias del recurso al Derecho como a un placebo, denunciado por Ruiz Soroa. Un elemento nuevo sobre el que nos reservamos opinar en próximas entregas.
Publicado por eldoctorhache





